Los efectos de la electricidad

La electricidad. Esa fuerza de la naturaleza es, seguramente, el fenómeno más increíble, hermoso e indomable del universo. El concepto parece que lo tenemos claro, así como sus efectos y la forma más idónea para controlar la gran energía que está contenida en “eso” que llamamos electricidad. Incluso fabricamos pequeños almacenes portátiles de electricidad, la conducimos a escasos centímetros de nuestro cuerpo constantemente, la usamos para curar enfermedades, para transportarnos… realmente para casi todo. Y tendríamos que tener un poco más de cuidado.

Si bien esto parece una verdad de Perogrullo, la noticia que viene a continuación corrobora todo lo anterior: el protagonista de nuestra historia, el australiano Frank Clewer, llegó a acumular en su ropa nada más y nada menos que 40.000 voltios, y todo por la conocida “electricidad estática” al frotarse al caminar su camisa de lana con  la chaqueta de nylon. Parece que con este “experimento” no puede pasar nada grave, pero lo cierto es que, a su paso, consiguió derretir plástico del suelo de su coche, quemó una alfombra al pasar por encima y un edificio tuvo que evacuarse para evitar alguna catástrofe. Tan sólo acierto a imaginar el tremendo chasquido que se produciría en las descargas… si alguna vez han oído una pequeña descarga cuando tocamos algún metal o a otra persona, saben de lo que hablo, aunque aumentado miles de veces…y nuestro amigo sin inmutarse, impresionante.

Es cierto que no es algo que pase todos los días, pero habría que tener un poco más de respeto a la hora de manipular ciertos elementos peligrosos si se mezclan con el factor de la energía estática, como es el acto de echar gasolina el depósito de nuestro automóvil.

 Actualización: Por petición, quería aclarar que el “minivideo” corresponde a al impacto de un rayo contra un avión de pasajeros Jumbo en su despegue del aeropuerto de Osaka.