TomacoEsta entrada está dedicada a todos los seguidores de los Simpsons. Hoy vamos a hablar del “tomaco”, esa extraña planta híbrida que logró cultivar Homer con la ayuda de un poco de plutonio que le enviaron de su “segura” central nuclear. Después de una noche con un brillo extraño, brotaron unas matitas que resultaron ser el comienzo de una nueva especie con aspecto de tomate pero con el sabor e índice adictivo del tabaco.Hasta ahí lo que sabíamos, pero ahora viene lo bueno: el “tomaco” realmente existió. Exacto, culpa de un seguidor (Rob Baur) de la serie que, animado por sus personajes favoritos, realizó un injerto allá por el año 2003. Al parecer, tampoco es tan decabellado, por mucho que lo parezca… en realidad ambas especies pertenecen a la misma familia, por lo que, en teoría, es viable. Lo que no sabemos es si hubo vacas adictas al verdadero tomaco y el bueno de Rob tuvo que esconderse en su cabaña para huir de ellas o si alguna marca de tabaco le ofreció algunos eurillos para sumar a las filas de adictos al tabaco aquellas personas que, en principio, no estarían dispuestas a fumar: deportistas, embarazadas, niños… en definitiva, gente sana que huye del humo.

Sea como fuere, y dejando de lado “conspiranoias”, lo que sería curioso es probar algunos injertos más del estilo. ¿A nadie le gustaría saborear un plátano con sabor a lenteja? La verdad que no… dejemos las cosas como están.