Iris¿Se puede diagnosticar una enfermedad mirando a los ojos? Parece ser que la respuesta es contidente: la iridiología es la ciencia encargada de tal cosa. Según esta técnica, se pude saber mucho acerca del estado emocional y físico de una persona con tan sólo observar su iris. Así, dependiendo de la forma, color, patrones, irregularidades, etc. se puede hacer un diagnóstico tanto o más acertado que el realizado por un médico tradicional. De hecho, cada vez son más los médicos que utilizan esta técnica, todavía no muy aceptada por la sociedad, para evaluar a sus pacientes durante el proceso de diagnosis. Así, por ejemplo, en función de la deformación de una pupila pueden distintas patologías. Se remiten a continuación algunas de ellas (debe entenderse por “deformación” el aplanamiento de la zona indicada; por ejemplo, “deformación al sur” significa que toda la pupila es redonda excepto la inferior, que se encuentra algo aplanada. También se indica que las deformaciones son referidas al ojo izquierdo, siendo el inverso horizontal en el derecho (por ejemplo, la deformación al sureste en el ojo izquierdo implica igual patología que la deformación suroeste en el ojo derecho; es decir, de índole sexual):

  • Deformación al sur de la pupila: problemas urogenitales

  • Deformación al sureste: patologías de índole sexual

  • Deformación al este: asma.

  • Deformación a noreste: problemas renales

  • Deformación al norte: problemas psicológicos, en general

  • Deformación al noroeste: dificultades auditivas o vértigos

  • Deformación al oeste: problemas pulmonares o respiratorios en general

  • Deformación al suroeste: diabetes

Además, la observación del iris no sólo es útil para el diagnóstico de enfermedades sino que, a través de la misma, cualquier terapeuta puede hacer un análisis de las diversas marcas que el iris presente y llegar a conocer como se encuentra la energía vital del individuo y cada uno de sus órganos. Así, puesto que nuestro cuerpo físico está íntimamente ligado con nuestro cuerpo de energía, todo lo que esté afectándonos físicamente también lo hará en nuestros centros energéticos y meridianos. Esta teoría se enlaza con la más pura filosofía oriental, relacionando el estudio del iris con el poder de las chakras y su influencia en nuestro cuerpo y mente.