Hace muy poco que Google ha dejado nuestras pantallas. Eso que parecía imposible ha ocurrido. Todavía el estupor es la cara habitual de muchos internautas, pero la realidad es tan cruda como predecible. Era lógico pensar que, por muy bien ideado que estuvieran los sistemas de Google, algún día el imperio del buscador daría un paso en falso.

Puede que sea por los 125 millones de dólares que tuvo que pagar por los derechos de autor… o quizás porque se hayan hundido sus servidores en alta mar… pero el caso es que hoy por hoy, Google está caído y nadie sabe nada.

Desde el epicentro del desastre, un reportero de batalla.

Actualización:

Parece que todo ha quedado en un susto. De hecho no son muchos los que se dieron cuenta del “detalle”, pero sea como fuere, algunos no hemos podido utilizar esa Web que, por extraño que parezca, es el mensaje de bienvenida de muchos internautas en todo el mundo. Puede que haya sido problema de la conexión vía Telefónica, Jazztel, Ono (bueno, ono ya no puede ser…), Ya.com o cualquier otra de las utilizadas… pero creemos que es mucha casualidad ¿no? Veremos si vuelve a ocurrir y, en ese momento, estaremos preparados.