Los de “nopuedocreer” nos sorprendieron hace poco con una curiosa noticia sobre la capacidad real de algunas cosas para hacer algo insospechado aunque esté pensado para eso pero nadie crea que pueda llevarse a cabo. Parece un trabalenguas ¿verdad? Nada más lejos de la verdad. En realidad, la cosa fue tan simple como sorprendente: una caña de juguete, pero de juguete… juguete, es capaz de soportar un pez de 9 kilos.

Tal proeza debemos atribuírsela a la caña de Barbie, con certificado de garantía oficial de la serie de artículos de juguete, que era de la nieta de David Hayes, el típico pescador que se llevó a la pequeña para disfrutar de un día de pesca y juegos. Todo iba más o menos según lo previsto (lanzamientos de la niña que se acercaban más a un juego que a la pesca en sí, risas… una escena entrañable donde las haya). Llegados a un momento de la mañana, la niña debe ir a hacer aguas menores, por lo que el abuelo se queda “a cargo de la caña por si pican”… y comienza a juguetear con ella. Pero cuál no sería su sorpresa cuando, de repente, el sedal comienza a tensarse. En un primer momento, el buen hombre cree que se ha quedado enganchado con alguna rama o similar, por lo que comienza a luchar para liberar el anzuelo de su cautiverio, pero lo que no sabía el bueno de David es que ese anzuelo estaba ya dentro de un pez gato de 9 kilos y medio, que logra sacar tras varios minutos de esfuerzo.

Tan sólo hay que imaginar la escena, algo cómica por cierto, para que nos demos cuenta de cómo una caña de juguete, rosa y de no más de medio metro, es capaz de resistir los tirones de semejante “pececillo”.

Por supuesto, ese abuelo ya tiene otra batallita más que contar, pero seguro que esa niña cuando crezca también se lo contará a sus nietos diciendo “mi caña de Barbie sacó un pez de casi 10 kilos”.

Para terminar, y como muestra de la proeza, os dejamos una foto de la “cañita” en cuestión. Ya veo a más de un pescador el domingo con un palito rosa chicle en su próxima jornada de pesca: