¿Qué pensarían si un programa no les dejase mandar un email porque les considerase demasiado borracho y que se podrían arrepentir una vez hubieran “dormido la mona”? Pues eso mismo es lo que hace Mail Goggles, un protector de correo en forma de aplicación para Gmail que se activa, por defecto, durante las noches de los viernes y sábados.

A estas alturas, muchos se estarán acordando de todos esos correos nocturnos que nunca debieron mandar por encontrarse demasiado ebrios para pensar pero no tanto para escribir esas fatídicas líneas pero, gracias a Mail Goggles, el aspirante a meter la pata se enfrentará a unas sencillas pruebas matemáticas que están diseñadas para que se resuelvan en menos de 43 segundos, siempre y cuando el usuario se encuentre en plenas facultades. De no ser así, el programa devuelve un mensaje que insta al usuario a recapacitar sobre el contenido del correo, a la vez que bloquea éste por considerarlo “peligroso” a ojos de un, a la mañana siguiente, resacoso usuario que recuerda impávido cómo oprimió el “enter” sin pensar en las consecuencias.

La filosofía de Mail Goggles se puede ver en las palabras de Jon Perlow, ingeniero de Google: “a veces mando mensajes que no debería haber enviado, como aquella vez que le dije a mi ex novia que deberíamos volver a salir juntos”. Eso es lo que intenta evitar, precisamente, con los bloqueos de correos. “Gmail no puede impedirte siempre que mandes correos que luego lamentarás, pero Mail Goggles puede ayudar”.

Esta iniciativa puede parecer absurda, pero estamos seguros de que más de uno estará interesado en activar esta opción para su servicio de correo, lo que implicaría la incoherencia de muchos a la hora de salir por la noche. Cierto que esta aplicación nos puede sacar de más de un embrollo, pero quizás sería mejor pensar un poco antes de llegar a esta situación.