Sobre Apophis, Stargate y el impacto en el mundo real
Tras el hallazgo hace ya un tiempo del asteroide que amenaza a la Tierra, el 99942 Apophis, han surgido un gran número de ideas para desviar esta roquita de su trayectoria. Pero antes de eso, hagamos un repaso de cómo empezó todo:
El Apophis es un asteroide con un tremendo potencial de peligro para nuestro planeta. Según se recoge en algunos datos de la NASA, el Apophis pasará muy cerca de la Tierra en 2029 y 2036, y una pequeña colisión con otro asteroide podría desviarlo hacia nuestro planeta, donde produciría un efecto superior al de 40.000 bombas atómicas. Así, cuando su órbita pudo ser calculada con suficiente exactitud, recibió el número permanente “99942”convirtiéndose en el primer asteroide numerado con probabilidades de colisión con la Tierra. El hecho de recibir un número lo hizo candidato a ser bautizado por lo que, poco después, recibió el nombre “Apophis”. Este nombre, proveniente del dios griego Apep, que significa “el destructor” y habita en la oscuridad eterna del inframundo para surgir en la noche con el fin de destruir a Ra, el dios Sol. Hasta ahí la mitología, aunque el nombre viene realmente por dos de sus descubridores, y que son fans de la serie de televisión Stargate SG-1, de la que hablaremos en un próximo post. En las primeras temporadas de la serie, el principal enemigo de los humanos es un ente alienígena llamado Apophis, que toma el nombre del dios egipcio y cuyo principal objetivo es destruir la Tierra.
De nuevo en la realidad de nuestros días, la NASA está estudiando minuciosamente la forma de acabar con el problema, por lo que se plantea el inminente desastre mediante el estudio “in situ” del asteroide. Así, con la ayuda de un sofisticado equipo, un astronauta se encargaría de recoger información vital para descubrir cómo desviar o destruir esa gran roca. El único inconveniente es que no disponemos de una nave capaz de realizar ese viaje, por lo que aún resulta imposible realizar ese estudio.
Otra de las opciones planteadas es la destrucción mediante algún tipo de proyectil interplanetario, o mejor dicho, misil Tierra-Apophis, aunque esto podría crear una lluvia de asteroides más pequeños que saldrían disparados como microproyectiles (y no tan micros). Por ello, la mejor opción que se plantea es variar su trayectoria actual hasta ponerlo en una órbita segura para la Tierra, con lo que seguiría su camino hasta perderse en el espacio, lejos del desastre que podría ocasionar.
Así, recientemente se organizó un concurso para conseguir ideas sobre la forma de variar el rumbo del asteroide de una forma segura, y la ganadora ha sido Mary D’Souza, una estudiante australiana de la University of Queensland’s School of Engineering, con su idea de “Concepción de una vela solar para la deflección de 99942 Apophis”. Este proyecto se basa en desplazar de su ruta al asteroide gracias a la acción de la luz solar sobre una cubierta de poliéster.
Para los que no sepan el efecto que puede tener este sistema, debemos hablar de las “velas solares”, que no son sino una superficie que aprovecha el impacto de los fotones para “empujar” un cuerpo a través del espacio.
Como puede verse, el ser humano no deja nunca de sorprendernos, no sólo a nivel científico, sino con la repercusión que un espacio de entretenimiento puede ejercer en el individuo hasta el punto de servir de base para un hecho completamente real.




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