Un cielo estrellado en el techo de una cueva… un espectáculo de luz animal
Probablemente, si alguien fuera por primera vez a la cueva de Waitomo, pensaría que lo que está viendo no puede ser real, que debe estar soñando, pero nada más lejos de la realidad. El aspecto del interior de esa cueva es como si en lugar de piedra tuviese un recubrimiento que permitiese ver el cielo. En Waitomo cave se produce un curioso fenómeno producido por un inquilino que vive en su interior, la Arachnocampa luminosa, una especie de mosquito muy particular.
Este “bichito”, que pasa la mayor parte de su vida en estado larvario, ha desarrollado una técnica para cazar similar a las archiconocidas telas de araña sólo que, en este caso, los hilos caen desde lo alto de la cueva a modo de cortina dispuesta a la perfección para atrapar a las presas. El sistema de acecho se completa con la luz azulada que la larva emite desde la parte posterior de su “cola”, lo que resulta muy efectivo para atraer a pequeños insectos hasta su trampa. Como dato curioso, los maoríes, nativos del lugar, denominan a estas larvas como “titwai”, que significa “proyectado sobre el agua”.
Así, esta danza de bioluminiscencia del que aún se conoce poco a nivel popular, resulta muy espectacular debido a que los gusanos que tienen más hambre emiten una luz mucho más intensa que los que ya han llenado su tripa. Se produce así unos haces de luz que transportan al visitante a un estado de perplejidad al contemplar algo muy similar a un cielo estrellado, sólo que dentro de una cueva.
Y a estas alturas, como lo que importa en muchas ocasiones es ver lo que se cuenta por aquello de que una imagen vale más de mil palabras, os dejamos miles y miles de palabras a través de las imágenes de un video sobre este grandioso espectáculo.



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